Violencia entrañable

¿Se puede medir la violencia en las escuelas? Según estudios de la UNAM y el Politécnico, entre el 60 y 70% de los alumnos a nivel básico (primaria y secundaria) ha sufrido violencia. En el mismo artículo publicado en Milenio el 23 de mayo 2014, Blanca Valadez informa que: México ocupa el primer lugar internacional con casos de bullying en educación básica de acuerdo con un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)1. Que su autora define como: “la persecución y hostigamiento deliberado de un grupo de poder hacia personas de su mismo plantel…”.

Artist: Emmanuel Augier
Artist: Emmanuel Augier

Por otro lado, el 3 de diciembre Transparencia Internacional publicó el Índice de Percepción de la Corrupción 2014, donde México obtuvo una calificación de 35 sobre 100 en una escala que va de cero (percepción de altos niveles de corrupción) a 100 (percepción de bajos niveles de corrupción)2. Así, México obtuvo la puntuación más baja de los 34 países que conforman la OCDE, es decir, es el miembro con mayor índice de percepción de corrupción. 

Esclarecer una correlación entre ambos primerísimos lugares internacionales, además de ser ingenuo -con los recursos disponibles-, no forma parte de los objetivos de este artículo. Sin embargo, siendo referentes de trascendencia nacional e internacional, sirven para enmarcar un campo de acción más sutil y quizás más contundente de las manifestaciones de violencia institucional hacia sus miembros: la rutina del día a día.

En youtube es posible encontrar el Experimento de Conformidad de Asch -por su título en inglés: Asch Conformity Experiment- que, en voz del narrador “examina la conducta bajo la presión de fuerzas sociales” a través de un supuesto experimento con un grupo de personas, donde todos son actores y sólo 1 es verdadero sujeto de experimentación. En determinado momento de la prueba, dicho sujeto niega la evidencia que él mismo presenció y cede a la -deliberada- respuesta incorrecta del resto del grupo. Hacia el final del video, el narrador dice que el experimento de Asch revela cómo la gente negará lo que ve y se someterá a las presiones grupales. Por lo que dicho experimento -un clásico según el narrador- nos permite no sólo observar la conformidad, sino estudiar las condiciones que la incrementan o disminuyen.

En las redes sociales, donde también se ha incrementado la agresión y hostigamiento deliberados -cyberbullying-, el Pew Research Internet Project publicó en Agosto 2014, un estudio3 donde se manifestaba -alrededor de las revelaciones de Edward Snowden en 2013 de los actos de espionaje del gobierno de los EEUU a sus ciudadanos- un fenómeno similar a la “espiral del silencio”, planteada por la socióloga Elisabeth Noelle-Neumann, que consiste en que si una persona identifica que su opinión es contraria o distinta a la de la mayoría, optará por no compartirla a fin de evitar el rechazo colectivo. En un artículo alusivo a este estudio publicado en la revista Forbes4 en septiembre -un mes después del estudio- Rubén Vázquez propuso la siguiente pregunta: “¿las redes sociales representan un espacio de interacción y discusión de temas o son espacios donde se homogeniza la opinión?”

Actualmente, no sólo se diluyen las fronteras nacionales en un mundo globalizado, sino también las instituciones: gobiernos, empresas, iglesias, escuelas, familias, e individuos, de formas diversas, se enfrentan a las crisis que -paradójicamente- se van consolidando en nuestra sociedad líquida. Aunque este concepto fue planteado por Bauman, son muchos los investigadores que a raíz de estas crisis, analizan causas y efectos de dicha transformación. Néstor García Canclini por ejemplo, estudia el fenómeno de la precarización creativa y sus efectos en el desarrollo profesional y personal de las personas y las manifestaciones culturales. Otros, como Baudrillard, abrevan en la relación entre los medios de comunicación y la sociedad de consumo, donde su interacción está mediada por la contradicción: entre más acceso tenemos a las noticias -dramatizadas por las crónicas mediáticas-, mayor nuestro distanciamiento respecto a su realidad -el mundo se nos presenta como un desfile de espectáculos, de signos, que necesitamos consumir y separar de nuestro cotidiano-5. Y otros más, como el sociólogo Francisco Sierra Caballero, cuestionan lo paradójico de la era de las tecnologías de la comunicación: pues cuando se supone que la visibilidad total pudiera darnos las herramientas para lograr una transparencia de la información, “el secreto es la norma y no la excepción”6 mediante el espionaje electrónico o la corporativización del mercado de la comunicación global.

El caso es que dentro de este marco de divagaciones, la incertidumbre no disminuye. Y los contrastes entre percepción y realidades de violencia social se multiplican y diversifican insinuándonos la misma asfixia: ¿seremos capaces -como sociedad, individualmente-, de combatir la violencia?, ¿existirá una manera lo suficientemente certera, visionaria o flexible, para identificar dichas posibilidades y modificar nuestra inercia? En pocas palabras: ¿hay algo que podamos realmente decidir de nuestra violenta realidad?

No puedo recordarla con precisión, pero la frase decía que los adultos encontramos placer en decepcionar a los más jóvenes con la realidad del mundo. Si a la mala memoria le agregamos la convicción dicha -es decir, la imposibilidad de desmentirme-, los tragos amargos en lo personal y profesional, o ponemos en tela de juicio los vacíos al decir “realidad del mundo”, nuestra decepción pudiera convertirse en la verdadera institución global, líquida e ineludible de nuestro tiempo. ¿Podemos imaginar un mundo sin violencia?

Artículo publicado en la revista de Amnistía Internacional Querétaro Dic 2015-Ene 2015 

Fuentes consultadas:

1 Blanca Valadez. (2014). México es el primer lugar de bullying a escala internacional. 10/12/2014, de Milenio

2 Transparencia Mexicana. (2014). ¿Dónde se encuentra México en el Índice de Percepción de la Corrupción 2014?. 10/12/2014, de Transparencia Mexicana

3 KEITH HAMPTON, LEE RAINIE, WEIXU LU, MARIA DWYER, INYOUNG SHIN AND KRISTEN PURCELL. (2014). Social Media and the ‘Spiral of Silence’. 10/12/2014, de Pew Research Internet Project Sitio web: http://www.pewinternet.org/2014/08/26/social-media-and-the-spiral-of-silence/

4 Rubén Vázquez. (2014). Redes sociales y la espiral del silencio. 12/09/2014, de Forbes México

5 Ignacio G. Barbero. (2014). Jean Baudrillard: “La sociedad de consumo y los medios de comunicación de masas”. 11/11/2014, de Culturamas

6 Ssociólogos. (2013). La comunicación es utilizada como sistema de control para ocultar formas de poder en la aldea global. 14/09/2014, de Ssociólogos blog de sociología y actualidad

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