¿De quién es nuestro cuerpo? (segunda parte)

”Lo socialmente valorado ya no es el cuerpo con el que se nace, sino el cuerpo autocreado, uno es una invención de sí mismo. Mejor aún, uno es el cuerpo que desea.” reflexiona Hayde Lachino, investigadora y crítica de danza, en su texto: “El cuerpo sin límites”(2012). Comer es un hecho cultural, no un mero proceso bioquímico, y por lo mismo, nuestros hábitos alimenticios -o carencia de- pudieran no ser tan particulares como creíamos. (Aquí la primera parte)

body pieces

El cuerpo de sus ojos

David Epstein, reportero de investigación de los vínculos entre la ciencia y el deporte, argumenta:

“Todos tenemos la sensación de que de alguna manera estamos mejorando como raza humana, progresando inexorablemente, pero no es que nos hayamos convertido en una nueva especie en un siglo. Entonces, ¿qué está pasando? Veamos qué hay detrás de esta marcha de progreso atlético. En 1936, Jesse Owens conquistó el récord mundial en los 100 metros planos. Si Jesse Owens hubiera competido el año pasado en el campeonato del mundo de los 100 metros, cuando el velocista jamaiquino Usain Bolt llegó a la meta, a Owens todavía le habrían faltado más de 4 metros para llegar. (…) Quiero que imaginen que Jesse Owens está compitiendo.Ahora cierra los ojos por un segundo e imagina la carrera. ¡Bang! Suena el disparo de salida. Un velocista estadounidense toma la delantera. Usain Bolt empieza a alcanzarlo. Usain Bolt lo pasa, y cuando llegan los corredores, se escucha un “beep” cuando cada hombre cruza la meta. (…) Ese primer “beep” era Usain Bolt. Ese último “beep” era Jesse Owens. (…) Si lo ven de esa manera, no es tan grande la diferencia, ¿no? Consideren que Usain Bolt empezó impulsándose a sí mismo fuera de los bloques por una alfombra especialmente fabricada, diseñada para permitirle viajar lo más rápido humanamente posible. Jesse Owens, por otra parte, corrió sobre cenizas, cenizas de madera quemada, y esa superficie suave le robó mucha energía de sus piernas mientras corría. En lugar de bloques, Jesse Owens tuvo una pala de jardinería que usó para cavar hoyos en las cenizas para empezar desde allí. El análisis biomecánico de la velocidad de las articulaciones de Owens, muestra que de haber corrido sobre la misma superficie que Bolt, no habría estado 4,3 metros atrás, habría estado solo a una zancada. En lugar del último “beep”, Owens hubiera sido el segundo “beep”.

“La tecnología ya no es algo externo al cuerpo, está incorporado a éste” dice Lachino en el texto donde también habla del cuerpo como este proyecto humano que vamos construyendo siendo atravesados por técnicas, discursos, y realidades. Por ejemplo, la virtual, que nos permite tener un cuerpo sin cuerpo (avatar, perfiles en redes sociales); o la económica, que nos acerca y excluye de ciertas realidades indiscriminadamente. De modo que las preguntas se multiplican cuando hablamos por ejemplo, de una “alimentación balanceada” dado que para aventurar una respuesta, conocer o tener acceso a los alimentos y sus propiedades es insuficiente. Condiciones como nivel socioeconómico, acceso a la tecnología, actividad física, ocupación, sexo, incluso origen étnico, diversifican los aspectos a balancear, así, una “alimentación balanceada” va mucho más allá de una decisión personal, consolidándose como un hecho histórico, político, económico, tecnológico,social e individual.   

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Según Georges Vigarello, historiador francés, la primera definición de obesidad fue escrita por Guy de Chauliac en 1363 y decía que una persona es gorda cuando “se convierte en un montículo de grasa y de carne que le impide caminar sin enojo, tiene dificultad para calzarse los zapatos a causa del tumor de su vientre y no puede respirar sin impedimento.” A finales de la Edad Media, se decía que la obesidad implicaba una “pérdida de eficacia y bienestar corporal”. Desde entonces la ciencia -que a partir del siglo XIX permite hacer una diferenciación entre grasa, cuerpo y músculo, apunta Vigarello- y la superstición han buscado identificar e influir en aquello que acumulamos en el cuerpo -físico y simbólico- al engordar, atribuyendo a sus propiedades químicas, causalidades, juicios y especulaciones.

Retomando la TedTalk de David Epstein:

“Los cuerpos de los atletas son mucho más diferentes entre sí. (…) En los deportes donde la altura es apreciada, como el básquetbol, el tamaño de los atletas ha aumentado. Hoy en día, 1 de cada 10 jugadores de la NBA mide por lo menos 2,13 m, aunque un hombre de 2,13 m, es increíblemente raro en la población general, tan raro que si conocen a un estadounidense de entre 20 y 40 años que mida por lo menos 2,13 m, hay un 17 % de probabilidad de que sea actualmente un jugador de la NBA. (…) “El hombre de Vitruvio” de Leonardo da Vinci, las proporciones ideales, con la longitud del brazo igual a la altura. La longitud de mi brazo es exactamente igual a mi altura. (…) El jugador promedio de la NBA mide 2 m, con brazos de 2,13 m de largo. No solo son ridículamente altos sino también ridículamente largos. Si Leonardo hubiese dibujado a un jugador de la NBA de Vitruvio, hubiera necesitado un rectángulo y una elipse, no un círculo y un cuadrado. Así que en los deportes donde se valora la altura, los atletas altos se han vuelto más altos. Por el contrario, en los deportes donde una estatura diminuta es una ventaja, los atletas pequeños se volvieron más pequeños. La gimnasta de élite promedio se ha reducido de 1,60 m a 1,45 m en promedio en los últimos 30 años,para mejorar su proporción potencia-peso y poder girar en el aire.

Y si concientes de esta diversidad creciente, volvemos a la entrevista para la revista El Malpensante donde Vigarello sentencia: “en nuestra época la apariencia expresa lo que uno es…” La pregunta que titula este artículo adquiere un sentido más específico -¿de quién es nuestro cuerpo?-, al no limitarse a una cuestión de propiedad, sino de búsqueda de apropiación en un espectro de cuerpos cada vez más complejo, donde por ejemplo, el cuerpo ideal de un nadador no es ni será el de un futbolista, aunque ambos sean deportistas de alto rendimiento.

En el artículo “Sociología de un cuerpo: una aproximación hacia a la construcción cultural y a la cultura fitness”, Ricardo Arturo Núñez, su autor, reitera: “el cuerpo representa una configuración social, que está sometida al escrutinio del otro”. Así, al sentido de apropiación se adhiere una pregunta crucial: ¿soy capaz de imaginar(me) el cuerpo que tengo? pues como estos estudios y análisis sugieren, el cuerpo, esa lente multisensorial por donde percibimos nuestro mundo, es una compleja red de ideales que nos van limitando física y simbólicamente: ¿qué estamos haciendo al respecto? 

Allí
Un hombre frunce el horizonte
enfoca la mirada
la sostiene
la sombra
la noche que todo lo puede
confunde sus sombras

 Referencias y fuentes consultadas

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