iN_2015: Silencincómodo (día 2)

Hoy fue el primer día de actividades. Empecé con un licuado de plátano en bolsita. Las clases se sortean por salón. Es decir, tomas de una bolsa dos papelitos que corresponden a los salones donde tomarás las clases que te tocaron con los maestros que estarán en dichos salones. Y la misma dinámica se repetirá el resto de los días.

La primera ponente llegó tarde y se buscó llenar el espacio con una improvisada sesión de preguntas. No pasó mucho tiempo antes de que Elena llegara y comenzara a hablarnos de su investigación doctoral:

¿Cuál es la incidencia de la composición socio-cognitiva del campo laboral de la danza contemporánea en las condiciones laborales de sus creadores en la actualidad?

Se habló de (des)equilibrios e inequidades y yo comencé a pensar en puertas y ventanas. Es decir, en cómo reconocemos y diferenciamos los mecanismos de acceso a nuestras habitaciones culturales y artísticas.

20151214_113840.jpg
selfies afterclass

Las metáforas nos ayudan a verbalizar lo que percibimos –y nos emociona–; las rodillas se doblan mientras caminamos y amortiguan el impacto, igual nos ayudan a ir al piso con sutileza que a despegarnos del suelo repentinamente. Pero no lo hacen solas sino en coordinación con todo nuestro cuerpo, que acciona de manera diferenciada para dicho fin. En otras palabras, me gusta recurrir a este tipo de imágenes para tratar de reconocer los límites de nuestro movimiento coordinado, convenido y divergente desde una conciencia inter-acciona-dora.

Considero que las investigaciones se van construyendo más o menos así: yo tengo un par de rodillas que no pueden doblarse para atrás sin lesionarse, ¿qué riesgos estoy dispuesto a correr? Pues aunque bajo intervención médica, pudiera seguir caminando sin el movimiento de mi rodilla, mi andar será más torpe, atropellado, riesgoso.

Y sin subestimar las lesiones que se sufren durante una investigación, donde casi siempre son nuestros cuerpos teóricos, conceptuales, emocionales, epistemológicos, los que se exponen, se lesionan y se van fortaleciendo, seguí pensando en los cuerpos silenciosos: la tos, el estornudo, el tronar de las articulaciones, y demás imprudencias que nos devuelven a la realidad: somos el cuerpo que vamos creando entre relaciones.

Me queda la duda: ¿cuántas rodillas tiene una metáfora?

Ya leíste la crónica del DÍA 1?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s