El aburrimiento es vital para dar clases (de danza) ¿Imaginar la clase perfecta permite o entorpece el movimiento?

Seguimos pensando en modelos estáticos para compartir nuestras experiencias. ¿Imaginar la clase perfecta permite o entorpece el movimiento?

Uno podría decir que mientras todo está ahí para el artista como material en bruto, es la “cristalización” de una “previa subjetividad” que transforma la materia en material estético, permitiéndonos así patrones o estructuras específicas y delimitadas de esfuerzos humanos que sucederán en un tiempo determinado.

Gary Peters, La Filosofía de la Improvisación

Imagina tu clase perfecta, una calle despejada regando la ciudad sin baches donde todos llegan a tiempo. Imagino al maestro/a perfecto/a abriendo la llave al compás de los semáforos, no hay ruido sino melodía donde el tiempo alcanza para todos. Improvisa un silencio: ¿cuánto falta para que me aburra?

El aburrimiento no es solamente una emoción adaptativa sino vital a la que se atribuyen facultades -¿vicios?- como la contemplación, la soledad o la quietud. Entonces me pregunto “—después de volver a escuchar Daydreaming de Radiohead— si a estas alturas el daño no será irreversible:

 

El jabón resbala

Entre más lo aprieto

Se diluye

Entre más lo embarro

Mi jabón se escapa y lavar es combatir

apretar hasta resbalarnos

Lavar es querer escapar y espumarnos

Lavar es educar a mis manos microscópicamente para que sean lo mejor que puedan ser

No soy mis manos

No soy mi microscópico pasado

Insisto

Si me hacen invisible seré letal por las heridas en la piel del mundo

El agua corriente

Alguna mordida en un taco de oferta con faltas de ortografía

Las iglesias corrientes embadurnando sus hoyos, dicen, para la defensa del mundo

Lavar es mentir

(entra un fantasma)

y tú no eres mi padre

ni mi tío

eres el esposo de mi madre

tengo ganas de olvidar

y confiado

abro la llave       

¿Aprender es lavarse las manos, o leer que hay que lavarse las manos antes de comer y después de ir al baño, comer e ir al baño, y no hacerlo?

Pregunto en silencio

¿Aprender es abotonar la calle antes de salir, o dejar que tu madre o tu padre lo hagan por ti una y otra vez en la casa, el trabajo, la cama…?

Las clases perfectas, como las calles perfectamente diseñadas, siempre son de otro modo porque resultan del encuentro y no de la voluntad individual de alguno de sus actores. Esto lo descubrimos pronto. Sin embargo, la incertidumbre sigue su curso: ¿una clase permite u obstaculiza el movimiento por nuestra metafórica ciudad?   

¿Aprendemos lo que queremos o lo que podemos?

Seguimos pensando en modelos estáticos para diseñar nuestras experiencias. Quizás queriendo vestir una dialéctica concreta: el ojal es un espacio vacío funcional. O tal vez para sentirnos menos a la deriva: a cada ojal le corresponde un botón, ¿cómo no voy a ser capaz de encontrarlo?

Las calles también limitan nuestra movilidad y los límites, entre tanto, pueden servir para orientarnos. Pensando en el aburrimiento di con esto en Brain Pickings: Schopenhauer dice que la satisfacción de nuestras necesidades lleva invariablemente al aburrimiento, que a su vez es seguido de nuevas necesidades, dejándonos inmersos en un continuo sinsentido. Entonces recordé que los botones no son monedas. Igual abrí el cajón y comencé a apilarlos. La torre no crecía, engordaba. Pero no con la majestuosidad de las montañas sino como un vertedero de dientes, de dos y de hasta cuatro ombligos, todos igual de huérfanos.

 

Volví a pensar en los talleres artísticos, quise —silenciosamente— que no fueran ojales de vez en cuando. Recordé lo que me decía mi padre cuando era niño y le pedía que ya nos fuéramos porque estaba aburrido: se aburren los que no piensan.

Después de trabajar en el estudio y grabar este video, escribí un manual de pisos impecables

 

¿Improvisar puede ser un modo de aprender?

Primero, retomé algunas lecturas. Por ejemplo: 

 

cuerpo-inquieto-improvisacion-filosofia-gary-peters-trafficonstage-quotes-3

Después, mientras escribía este artículo tuve un encuentro fortuito en Twitter:

twitter screenshot la estructura no es un molde John McPhee
Primer tweet (español): “La estructura no es una plantilla. No es un molde de galletas. Es algo que emerge del material una vez que lo tienes.” JOHN McPHEE. Y respecto al segundo tweet, era lunes.

El primer tweet es mi respuesta al aburrimiento

El primer tweet es también mi respuesta al aburrimiento que me llevó a poner en pausa mi taller de improvisación y sintetiza las motivaciones para publicar este artículo. Es decir, mi voluntad de seguir con el proyecto de Cuerpo Inquieto. Y el segundo me divierte por la elocuencia de lo que se esconde detrás de esa retórica que ha sido quizás, el mayor acto de fe del actual tóxico gobierno mexicano. 

Entonces vuelvo a nuestra relación con los modelos como representaciones idealizadas de lo que deberíamos ser, de cómo deberíamos responder para que no hagamos tanto desorden, ni alborotos innecesarios. Para recordar que tampoco somos tan importantes, que hay baches y tráfico para todos y que, por eso y muchas cosas más, no nos alcanzan las sorpresas para conducirnos como si fuese de otro modo. Alguien en algún lugar ya ha girado instrucciones, no improvises.

Por lo pronto, unas palabras de Bruce Lee donde con suerte, como en el segundo tweet —y no—, se asome un silencio (el original está en inglés, la traducción al español es mía, comparto ambos): 

Aprender es descubrir, el descubrimiento de la causa de nuestra ignorancia. Sin embargo, la mejor forma de aprender no está en la computación de la información. Aprender es ir descubriendo, destapar lo que está ahí en nosotros. Cuando descubrimos, revelamos nuestra propia habilidad, nuestros ojos, para encontrar nuestro potencial, para ver lo que sucede, para descubrir cómo podemos extender nuestra vida, encontrar medios a nuestro alcance que nos permitirán lidiar con una situación complicada.

Learning is discovery, the discovery of the cause of our ignorance. However, the best way of learning is not the computation of information. Learning is discovering, uncovering what is there in us. When we discover, we are uncovering our own ability, our own eyes, in order to find our potential, to see what is going on, to discover how we can enlarge our lives, to find means at our disposal that will let us cope with a difficult situation.  

 

El aprendizaje es una experiencia individual que no es posible sin los otros. Está en constante cambio y no se enseña, se comparte. De ser así: ¿aprender es una decisión —cambio de rumbo— o una ilusión? 

Quiero caminar y me quedo pensando, ¿cómo se relacionan los maestros que admiramos, los que nos inspiran en silencio, con el aburrimiento?