Al pasado se le inventa. Y puede que mintiendo ¿Qué compartimos con nuestras experiencias?

Si hubo tres versiones de este texto, ¿cuántos textos fueron?

La primera versión de este texto se publicó el 22 de diciembre de 2016. Mi mala memoria y la renovación del sitio web de TrafficOnStage (grietas profundas e ineludibles del proyecto) me trajeron de vuelta a este texto que no pude borrar. Por supuesto que técnicamente, borrarlo es muy sencillo, pero en retrospectiva (de la retrospectiva) me parece que contiene rasgos fundamentales de este espacio de arte, olvido y ficción.

La segunda versión de este texto se perdió por un problema técnico durante la mudanza a nuestros propios servidores (INSERTAR LINK CUANDO EL TEXTO ESTÉ LISTO). La recuerdo como bastante mejor lograda (menos redundante), pero ahora nunca lo sabremos.

A continuación comparto una tercera versión y esperemos que sea la última. Olvidar también es un acto involuntario.

Para agradecer no es necesario escribir

Dices

No seré breve

Y comienzas a gotear

Este año participé en cuatro encuentros en México:

  • 9° Laboratorio Somático Escénico (CDMX)
  • ECCentiemporeal (Zamora, Mich.)
  • Encuentro Internacional de Danza México-Alemania (Guadalajara, Jal.)
  • Catapulta (Pachuca, Hgo.)

Y uno en la República Checa:

  • Fillimit (Korespondance 2016).

No recuerdo haber divagado tanto en voz alta antes, hubo vino, café, cerveza, trenes, quesos, papas… y después de lo vivido sigo sintiendo que comer (beber) es pensar y hablarlo, viajar.

Viajar desacomoda

Y no hace falta que lo expliques. Sigues goteando. Si viajar puede ser una experiencia capaz de sorprendernos a pesar de sus lugares comunes y si, quizá por lo mismo, dichas sorpresas no pueden escapar ni compartirse, ¿qué compartimos cuando hablamos de nuestra experiencia?

Antes de empezar a escribirlo, el agradecimiento en mi cabeza era distinto.

Agradecimiento impuntual, pero por escrito

Sigo sin dar con mi oficio, los encuentros de danza a los que fui a bailar y ver bailar, escuchar, anotar y volver, me recordaron que tampoco sé escribir. El talento no se contagia pero aquí seguimos, miopes mas concretos. (Y con Instagram).

El 2016 ha sido un embudo adelgazando más allá de los doce meses correspondientes. A lo que voy es que si no me retirado, ha sido gracias a lo que he aprendido de tantos otros amigos, artistas, colaboradores y escépticos. Gotear y chorrearse no es lo mismo.

Hoy seguimos gracias a la complicidad (a veces secreta) de:

*NOTA: Para amortizar mi mala memoria, el orden de esta lista se inspira en la cronología de los eventos y no es ninguna jerarquía.

  • Los columnistas de TrafficOnStage
  • Los participantes (alumnos, ex-alumnos, entrevistados, colaboradores) de Cuerpo Inquieto
  • Los asistentes de Catapulta 2016
  • Los asistentes del Encuentro Internacional de Danza México-Alemania 2016
  • Los miembros de Fillimit (tengo que resolver cómo traducir esto al inglés)
  • Los participantes del ECCentiemporeal2016
  • Los colaboradores (fondeadores, equipo de trabajo) de Tree Issues
  • Los asistentes del 9° Laboratorio Somático Escénico
  • Devenir, dirigido por Irma Monterrubio
  • A los Valientes que han comprado o leído Moist (poemario que escribí)
  • Tintervalo 5
  • Parábula
  • Dardo7
  • Parque
  • Rizoma
  • Edge Athletic Club
  • Saeli Bustos
  • Mi familia
  • Cafetera, bicicleta (la robada y la adoptiva), celular…

Desacomodado, extranjero y embalado

Con frecuencia asumimos que para ser honestos hay que ser tan literales como sea posible. AB, puntos fijos contraste de nuestro movimiento; como si la honestidad pudiera ser un viaje planeado que sale como queremos, como si nuestros deseos no fuesen sobre la marcha una cebolla que se desgaja y nos hace llorar y nos parece ridículo y de cerca vuelve a ser inevitable esconder los ojos de la imaginación. Y ese olor inconfundible.

Entonces vuelvo a la pregunta: ¿qué queremos compartir con nuestra experiencia? No tengo idea, pero me gusta pensar que si la honestidad puede ser algo, que sea al menos una fuga recordándonos que si podemos comunicarnos —que no es precisamente hacernos entender— es porque no somos iguales. Así es como viajo, acompañado e imaginariamente.

Apéndice

Me gusta pensar que la mejor versión de mí mismo es algún tipo de insecto

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