Catapulta 2016, una transformación silenciosa (II/II)

Parafraseando a Alberto Caeiro: somos del tamaño de lo que vemos. Y seguir creyendo que reflexionar el trabajo artístico no es imprescindible para nuestro quehacer, que pensar -y hablarlo- no es hacer, me parece una elocuente paradoja del alcance de muchos proyectos artísticos actuales. Siempre hay excepciones.

Catapulta 2016, una transformación silenciosa (I/II)

El objetivo general fue compartir la experiencia Catapulta 2016, pero otras reflexiones se fueron sumando. Comparto esta crónica y artículos buscando ser más específico cuando hablo de derivados y divergencias que vienen con los encuentros artísticos. Todo esto es sólo un ejemplo más y ojalá pronto vengan más imprevistos.

Breve historia de Tree Issues: espacios de aprendizaje

Otro argumento del por qué veo a Tree Issues como nuestra primer propuesta escénica: si TrafficOnStage hubiera seguido mis planes al pie de la letra sería, por decir lo menos, mucho más torpe. Insisto en esto para reiterar mi profundo agradecimiento al equipo de colaboradores que con su trabajo, han ayudado a que el proyecto madure en formas que no imaginaba.

Hablar los procesos creativos ¿lujo o necesidad?

Debatir, hacernos presentes entre los otros, no sobre, y seguir desafiando los dogmas y prejuicios que unos pocos quieren imponer sobre nosotros abusando de sus posiciones de poder. Reiterar que la libertad no es un bien que se cotiza en sangre, cromosomas, credo o preferencia sexual, sino un derecho humano fundamental que hay que defender.

A la verdad del pasado no se la encuentra: se la hace. Y puede que mintiendo

Con frecuencia asumimos que para ser honestos hay que ser tan literales como podamos, AB directo, fijos; como si la honestidad fuera, paradójicamente, un disparo que nos mantiene vivos, reconocibles de adentro hacia afuera y de puertas para adentro. Es decir, que como con el olvido, ejercemos nuestra honestidad anteponiendo lo que creemos que es.

Lo técnico, lo viejo, lo incompleto: Ensayos de preservación de Don’t [STARE] 2

El paso del tiempo es un caos aparente entre formas. De ahí que la pregunta: ¿qué cambia y qué permanece? sea una simplificación bastante arbitraria, pues bastaría decir “todo y nada” para dejar de discutir la pregunta y aferrarnos a los pilares de nuestro respectivo imaginario: tu todo no es el mío; y si la nada es opuesto de algo, tendría que serlo de sí misma, pero tampoco, así que todo cambia y todo permanece -o nada, que para fines prácticos, sería igual de incomprobable.

Lo técnico, lo viejo, lo incompleto: ensayos de preservación de Don’t[STARE]

Primera parte Nuestros alcances limitan el universo creativo, lo confinan a una serie de asociaciones y decisiones que no por desconocidas dejan de ser predecibles, dado que responden a empatías estéticas a un tiempo íntimas y objetivas. Es decir, que no podemos ver los objetos a nuestra disposición de otra forma que no sea ésa [...]